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martes, 7 de noviembre de 2017

Funeral Blues



7 de noviembre 2016- 7 de noviembre 2017

Funeral Blues, W. H. Auden.

Stop all the clocks, cut off the telephone,
Prevent the dog from barking with a juicy bone,
Silence the pianos and with muffled drum
Bring out the coffin, let the mourners come.

Let aeroplanes circle moaning overhead
Scribbling on the sky the message 'He is Dead'.
Put crepe bows round the white necks of the public doves,
Let the traffic policemen wear black cotton gloves.

He was my North, my South, my East and West,
My working week and my Sunday rest,
My noon, my midnight, my talk, my song;
I thought that love would last forever: I was wrong.

The stars are not wanted now; put out every one,
Pack up the moon and dismantle the sun,
Pour away the ocean and sweep up the wood;
For nothing now can ever come to any good.

Los blues del funeral, W.H. Auden
Detengan los relojes,
desconecten el teléfono,
denle un hueso al perro
para que no ladre.
Callen los pianos y con ese
tamborileo sordo,
saquen el féretro...
Acérquense los dolientes,
que los aviones
sobrevuelen quejumbrosos
y escriban en el cielo
el mensaje...
"Él ha muerto."
Pongan crespones negros
en los níveos cuellos de las palomas,
que los policías usen guantes
de algodón negro.
Él era mi norte, mi sur,
mi este y oeste,
mi semana de trabajo y mi
domingo de descanso.
Mi mediodía, mi medianoche
mi conversación, mi canción.
Creí que el amor perduraría
por siempre.
Estaba equivocado.
No precisamos estrellas ahora...
Apáguenlas todas.
Envuelvan la luna,
desarmen el sol
Desagüen el océano y
talen el bosque
porque de ahora en adelante
nada servirá.

domingo, 22 de octubre de 2017

Flying Books




The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore es un cortometraje animado de 2011 dirigido por William Joyce y Brandon Oldenburg, ganador de un Óscar en la categoría de mejor cortometraje animado. Tras haberlo visto en las clases de 3º ESO, los alumnos han escrito un relato breve. Entre todos destaca el de una alumna que hace suya la historia.

LA MAGIA DE LOS LIBROS, Patricia Varona (3º ESO A)


Érase una vez, un hombre llamado Mr Morris. Era alto, delgado y muy alegre. Lo que más le gustaba en el mundo eran los libros. Leía a todas horas y toda clase de libros, pues tenía una gran colección.

Un día, mientras leía sentado en el balcón de su apartamento, se levantó un fuerte vendaval. El viento, que cada vez soplaba con más intensidad, formó un enorme remolino que destrozó toda la ciudad. Cuando el viento cesó, Mr Morris contempló la ciudad, completamente devastada. Todo estaba patas arriba. Mr Morris localizó uno de sus libros en el suelo y fue corriendo a cogerlo. Lo sostuvo entre sus manos, observando con gran tristeza las páginas rotas y las tapas dobladas y agrietadas. Todos sus libros se habían perdido.

Abrumado por haber perdido lo que más quería, agarró su libro y su bastón y emprendió el camino hacia el campo para despejarse. Mientras caminaba cabizbajo, notó una suave y cálida brisa, la cual hizo que levantara la cabeza para saber de dónde provenía. Fue entonces cuando Mr Morris la vio. Una mujer joven y bella iba sujeta a unas cuerdas manejadas por libros, que flotaban en el aire como pájaros. Mr Morris, completamente asombrado, también quiso volar como aquella muchacha. Intentó que su viejo libro destrozado flotara, pero no lo consiguió. Su libro no podía volar. Entonces, la mujer flotante miró a Mr Morris, le dedicó una sonrisa y mandó a uno de sus libros a que bajara con Mr Morris. El libro se posó en una valla de madera y la muchacha desapareció, volando cielo arriba. Mr Morris observó el libro con cierta curiosidad. Entonces en libro empezó a volar, adentrándose en un colorido prado. Lo siguió hasta que se paró, junto a una preciosa biblioteca abandonada. Entró, un tanto asustado, pero sus miedos se desvanecieron nada más ver lo que se ocultaba en el interior del edificio. Estanterías llenas de libros, que parecían tener vida propia, se alzaban por todas y cada una de las estancias del edificio. Mr Morris quedó tan maravillado por lo que vio, que decidió quedarse allí para siempre.

Los libros eran cariñosos con él, y pronto él también empezó a encariñarse con ellos. Durante muchos años, los cuidó como si fueran sus hijos, y les dio todo el amor que tenía. Un día, se levantó con la sensación de haber envejecido demasiado rápido, y decidió escribir su historia en un diario. Escribió todo lo que había vivido en aquella magnífica biblioteca, y lo dejó allí para que la próxima persona que tuviera la suerte de encontrar la biblioteca supiera que era tan mágica como parecía.

Cuando a Mr Morris le llegó la hora de marcharse, lo hizo dejándose arrastrar hacia el cielo por sus mejores amigos, los libros.

Yo fui la persona que tuvo la suerte de encontrar la biblioteca cuando Mr Morris se marchó. El día que la encontré, descubrí el fantástico mundo de libros en el que había vivido Mr Morris. Y decidí que yo también quería formar parte de él.

domingo, 15 de octubre de 2017

Friedrich- Entfernung




Friedrich Nietzsche (15 octubre, 1844, 25 agosto, 1900).  En el ranking de apellidos de autores peor deletreados y pronunciados, Nietzsche está en el Top 1.  También lo está en el de autores de los que todos hablan sin conocimiento de causa: que si el eterno retorno, que si lo apolíneo y lo dionisíaco, que si Zarathrusta habló y dijo algo... Nietzsche es equiparable al calentamiento global en cuanto a temas de conversación se refiere.

Jaques Derrida, en su artículo sobre el filósofo, "A question of style", afirma que "there must be (we need) distance; we must keep our distance from which we lack, from that which we fail to do ."  Algo así como que hay que mantenerse a distancia para protegerse (traducción libre como el sol cuando amanece).  A pesar de que Derrida se refiere a un tema concreto tratado por Nietzsche en su obra, esta afirmación sirve como máxima para aquellos que, sin conocer su obra, hablan del filósofo.

Nietzsche ha muerto.  Acaba de anunciarlo Zarathustra en la Convención Marco de las Naciones Unidas. Leamos su obra.





sábado, 23 de septiembre de 2017

Pequeños equívocos sin importancia

¿Cuándo fue la última vez que escribiste una carta?  ¿Recuerdas la sensación de escoger el papel adecuado, la pluma o bolígrafo con la punta perfecta, tu rincón favorito para escribir, tus pasos hacia el buzón, la espera de la respuesta?  Anoche escribí una carta que hace tiempo debía haber escrito. Durante todo el proceso traje al destinatario a mi mente, junto a mí. Fui consciente de que una carta no plasma las palabras con la inmediatez de un WhatsApp o de un correo electrónico.  Sin embargo, una carta lleva la impronta de quien la escribe,  su caligrafía, sus pensamientos, su infinitud.  Esta mañana la he llevado a la oficina de Correos.  Un simple sobre blanco abrazando folios vivos, palabras  para un destinatario. Palabras que han parado mi mundo durante su escritura, aislándome de lo cotidiano, ahondando en mi firmamento interior, recuperando la costumbre de escribir cartas.

"Pero¿ por qué le interesan a usted las historias ajenas? Usted también debe de ser incapaz de rellenar los vacíos entre las cosas. ¿No le bastan sus propios sueños?"

Pequeños equívocos sin importancia, Antonio Tabucchi.












miércoles, 31 de mayo de 2017

Song of the open road

Happy B-Day, Walt. Our fearful trip is done.


"Afoot and light-hearted I take to the open road,
Healthy, free, the world before me,
The long brown path before me leading wherever I choose.

Henceforth I ask not good-fortune, I myself am good-fortune,
Henceforth I whimper no more, postpone no more, need nothing,
Done with indoor complaints, libraries, querulous criticisms,
Strong and content I travel the open road.

The earth, that is sufficient,
I do not want the constellations any nearer,
I know they are very well where they are,
I know they suffice for those who belong to them.

(Still here I carry my old delicious burdens,
I carry them, men and women, I carry them with me wherever I go,
I swear it is impossible for me to get rid of them,
I am fill’d with them, and I will fill them in return.)"


Canto del camino abierto, Whitman.

"A pie y de buen humor tomo el camino abierto,
Saludable, libre, el mundo ante mí,
Ante mí la extendida senda parda que conduce a dondequiera que yo elija,

No pido buena suerte, yo mismo soy la buena suerte ,
No vuelvo aquí a lloriquear, no vuelvo a posponer, no necesito nada,
Puse fin a los lamentos puerta adentro, bibliotecas, críticas quejosas,
Fuerte y contento viajo por el camino abierto.

La tierra, con eso es suficiente,
No quiero las constelaciones más cerca, en absoluto,
Sé que se hallan muy bien donde se hallan,
Sé que son suficientes para quienes pertenecen a ellas

(Aún llevo aquí mis viejas cargas deliciosas,
Las llevo, hombres y mujeres, las llevo conmigo dondequiera que vaya
Juro que es imposible para mí librarme de ellas,
Estoy colmado de ellas, y voy a colmarlas en retorno)"


Walt Whitman (traducción de Pablo Ingberg en edición Losada)